La semana pasada leí una noticia que me rompió el corazón. Un misógino escaló 8 pisos para llegar al apartamento de su expareja para asesinarla y luego suicidarse. El aspecto más escalofriante de la historia, fue que el pequeño hijo de ambos, de apenas 2 años, quedó pillado bajó el cuerpo sin vida de su madre. Gracias a la valiente gesta de su hermana, quien fue al apartamento donde vivía su tía a contarle lo sucedido, el menor fue rescatado.
No sé a cargo de quién quedarán los niños. Pero espero que esa persona tenga la capacidad de criarlos a ambos con una conciencia de género. Por que, aunque a algunos les parezca ridículo pensar que enseñarle a nuestros hijos las diferencias y equidades que existen entre los géneros podría ayudar a minimizar los casos de violencia doméstica, estoy convencida de que es una de las soluciones. Sin embargo, este despreciable gobierno invalida la carta circular que promovía la educación de género en las escuelas y prefirió lanzar un programa cuyo nombre era más sexista que su intención. Me refiero al fallido ¨Promesa de hombre¨.
Aquí no se trata de ensañarle a un niño a ser afeminado o a una niña a ser masculina. Si no a enfatizar la necesidad de enseñarle a los varones que las mujeres no son propiedad de nadie. Que, aunque una mujer sea la madre de tus hijos, tiene el derecho de decidir que no quiere continuar una relación y rehacer su vida. Es enseñarle a nuestras niñas a detectar las características de un hombre violento y evitar, además de construirles una autoestima saludable para prevenir que caigan en relaciones dependientes.
Todo esto comienza en la casa, en las escuelas, en las iglesias, en fin, en cualquier lugar donde nuestros hijos e nuestras hijas reciban cualquier tipo de educación. Intento poner mi granito de arena con este blog. A pesar de ser un simple foro de expresión, tengo la esperanza de impactar a una madre y a un padre. Si a través de mi deciden darle una educación no sexista a sus hijos o hijas, habré logrado mi cometido.