martes, 29 de noviembre de 2011

Hoy, soy adulta

Nadie te dice que convertirse en adulto duele. Que esa transición no ocurre completamente desapercibida. Que siempre hay alguien que te trae a la realidad y que con sus actitudes te muestra que eres un adulto. A mi me ocurrió ayer.

Anoche, bajo los efectos de unos traguillos, me di cuenta de que mi vida había cambiado. Y no porque haya estado sedada los últimos dos años, pero porque veo que la vida de otras personas no ha cambiado. Me explico. La vida de ciertas personas, con la que antes compartía mucho, es la vida que tendría si no tuviera a mi bebé. Y no es que no se me haga obvio que eso estaba en las cartas una vez Santi saliera del canal vaginal, pero cuando esas personas te hablan --y amigos de esas personas hablan de ti sin tan siquiera saber como eres-- como si fueras una vieja aburrida es que mi transición a la adultez me abofetea. Ellos --aunque están cerca de los 30 y han tomado decisiones que deberían llevarlos a cambiar-- me hicieron aterrizar anoche, me obligaron a darme cuenta de como mi vida dio un giro total.

Entre lágrimas, descargué mi frustración con una amiga. Y fue en un auto compacto donde dejé escapar entre sollozos: "Lo que pasa es que ya somos adultas". Ante mi, pasaron los años de fiesta todos los días, de escapadas a comer helado a la medianoche y el sube y baja emocional de relaciones pasajeras e inestables. Simultáneamente --a lo 500 days of summer-- veía mi vida actual. Al fin con un rumbo profesional, con una pareja estable y con un bebé que es el príncipe de mi corazón. Y me di cuenta de que, aunque siempre una parte de mi añorará esos días, soy feliz con la vida que tengo.

Así que hoy, me levanté así, feliz. Abracé a mi compañero de vida, besé a mi hijo con todo el amor que le tengo y le dije adiós a mi vida de adulto joven y hola a una adultez que traerá cosas maravillosas. Claro está, serán más magníficas porque podré compartirlas con las personas que han caminado conmigo esta ruta desde que éramos unas adolescentes cuestionándonos el mundo.