Hace
varias semanas la revista Time tuvo como portada una foto de un niño trepado en
una silla lactando del seno de su madre. El titular de la portada era: Are you
mom enough? El tema de la lactancia y la crianza de apego está de moda. En
particular porque muchas mujeres jóvenes que se convierten en madres deciden
hacer lo que humanamente les toca, lactar a sus hijos.
Me
cuesta entender como algo tan natural sigue siendo tan criticado. No entiendo
cuál es el show de la gente cuando una madre se saca la teta a lactar a su
hijo. ¿Por qué no ponen cara de espanto cuando las ven sacando botellas de
fórmula? ¿Por qué no juzgan tan duramente cuando ven madres alimentado a sus
hijos con el veneno de los fast foods?
Aunque
no estoy totalmente de acuerdo con como se presentó la lactancia en la portada
de la revista –pues me parece que promueve la burla y la crítica ignorante—no veo
cuál es el problema de que una madre lacte a su hijo hasta que le de la gana.
Eso de que los niños que son lactados mucho tiempo después tienen algún tipo de
trauma sicológico no lo compro. La lactancia es lo más natural que existe y
este tipo de portadas y persecución es una de las cosas que frustra a las
madres lactantes. Para un niño la teta es comida. La mala no es la madre que
alimenta a su hijo donde lo pide. Malos son los asquerosos que se excitan por
ver una simple teta. Malas son las mujeres que critican a otras por lactar.