jueves, 24 de enero de 2013

Nuevo año. Nuevo nombre. Nueva década.

1983. 2013. Hagan el cálculo. No hay de otra, son 30 años. Pensando en qué hace a este cambio de década tan shocking para muchos, solo puedo llegar a una conclusión. En la mente de mi generación los veinte eran para joder, encontrarte y comenzar a formarte para llegar a la verdadera adultez: los TREINTA. Cuando llegas a este portal misterioso, no puedes evitar reflexionar sobre donde estás y donde querías estar. SCARY SHIT!

Así que, conmemorando que ya dos de mis mejores amigas cruzaron el charco, he decidido cambiar el nombre de este blog y dedicarlo a temas variados. Desde locuras que veo en la Internet, la vida diaria y la crianza de mi hijo.

Voy a comenzar el cambio de look del blog para hablar de las cosas que jamás hubiese hecho en los veinte y que hago ahora, en la víspera de mis treinta:

1. Limpio caca de un potty. Como muchos saben, estoy entrenando a mi hijo para ir al baño, así que la nueva misión de las mañanas y las tardes es limpiar el potty de caca y pipi. En los veinte, quizás estaría limpiando vómito de la tapa del baño luego de sobrevivir la borrachera del jangueo.


2. Uso faja. Mi cuerpo de los veinte no exigía recoger el resultado de un bebé o de las 10 libritas que se aumentan por década. Ahora mi inseparable amiga cuando visto traje es la faja. Sí, quisiera ser de aquellas que tienen un cuerpo que con traje ni se ponen panties, pero no. Uso faja y ¿qué paso?



3. Tengo un trabajo de oficina con responsabilidades. En los veinte quizás desaproveché la oportunidad de parecer profesional en algunas cosas. Sin embargo, la madurez luego de los 25 me ayudó a resaltar en el mundo corporativo. Kudos to me!




4. Tengo más playdates que actual dates. Parte de la maternidad es cambiar el jangueo en el pub por el jangueo en el parque o en las casas. Ahora mi novio y yo tenemos dates de cerveza en casa o partiseo en marquesinas de nuestras amistades más cercanas.




5. Uso una crema de ojos para el día y una para la noche. En mis veinte, el mismo humectante y la misma crema de ojos eran suficientes para la juventud de mi piel. Su nueva realidad de líneas en los ojos exige un tratamiento para reducirlas. Triste realidad.


6. Cuando bailo Vico C pienso en que soy como mi mamá cuando se emocionaba al escuchar Chicago. Para todos aquellos que crecimos en los noventa, Vico C era como lo más cool y nuevo ever. Welcome to reality, Saboréalo fue 20 años atrás.




7. Borrachera de noche, acidez de día. Recuerdo los días en que emborracharme se curaba con una chonqueadita y vivía feliz al próximo día. Ahora el hangover de un jangueo me dura día y medio. #foreverold