Luego de una ardua semana de trabajo, mi mente se puso en estado de pensamiento aleatorio. Entre los hits de temas para escribir esta entrada surgieron los que detallo próximamente.
1. Aunque hemos hablado de que nos gustaría que nuestro bebé tomara clases de idioma y arte desde pequeño, de lo más que hablamos es de qué deporte jugará. Ésto llamó mi atención porque nunca hablamos de que clases de baile tomará, porque el baile lo cogen las nenas. Es un pensamiento inconsciente, pero sexista. ¿Por qué nuestra mente va rápido al deporte y no al ballet, por ejemplo? Me imagino la cara de la gente si decimos que, en lugar de pelota o baloncesto, nuestro hijo se iniciará en el ballet. Estoy segura que lo primero que surgiría serían comentarios sobre orientación sexual. Especificamente de como estamos pavimentando el camino para que el niño sea gay. La realidad es que, dentro de lo que el presupuesto nos permita, trataremos de mostarle todos las rutas para expresar su creatividad y gastar su energía. Al final del día, sólo él decidirá.
2. Recordé un trabajo que hice en segundo año de bachillerato. El curso era Teoría de la Investigación, si mi memoria no me falla, y el profesor quería que escogieramos un tema y realizaramos una investigación, con encuestas, tablas, etc. El tema que, por iniciativa mía, eligió mi grupo fue como los cuentos de hadas y las películas que se producen inspiradas en ellos ayudan a reforzar los estereotipos de género desde la niñez. Además, queríamos descubrir si los padres eran conscientes de que, lo que para ellos sólo era entretenimiento, creba un programa social en la mente de sus pequeños.
Se preguntarán, ¿qué estereotipos de género refuerzan o destacan las películas de Disney?
Hagamos una corta lista de las características de las princesas: son bellas, indefensas, víctimas de algún villano o villana y esperan con ansias la llegada del príncipe azul. Además, conversan con los animales y tienen una voz angelical. Por ende, si las niñas ven estas películas sin que sus madres o padres le expliquen qué es el género y que ellas no tienen porque seguir el ejemplo de las princesas, muchas de ellas crecerán pensando que la belleza física y la debilidad son cualidades propias de una mujer.
Hagamos la lista de los príncipes: guapos, atléticos, fuertes y valientes. Las niñas crecerán pensando que así es el hombre de sus sueños y los varones tienen la presión de ser fuertes y salvadores.
Como era de esperarse, muchos padres veían estas películas como entretenimiento y no eran conscientes de los mensajes que enviaban. No eran conscientes de que comenzaban a adoctrinar a sus pequeños. No es que nos pongamos a filtrar como si viviéramos en una dictadura. El énfasis siempre debe estar en la educación y en darle a nuestras hijas o nuestros hijos las herramientas que necesitan para defenderse y erradicar las presiones por género en sus vidas.