Quizás una de las tareas más retantes en la época navideña es encontrar juguetes no sexistas. No es una tarea imposible si en los años formativos nos enfocamos en juguetes educativos que fomenten el desarrollo motor y la adquisición de vocabulario.
Algunos ejemplos de juguetes no sexistas para menores de 3 años:
- rompecabezas (ayudan con la memoria)
- juguetes para usar con plastilina (practican colores y cómo hacer formas)
- crayones, pinturas para usar con las manos y libreta para dibujar (excelente para el desarrollo motor. Si consiguen crayones con punta triangular mucho mejor).
- juego de pinos con bola de bowling (los he visto en varios sitios y me parecen geniales para el desarrollo motor y las ganas que tienen los/las infantes de tirar todo)
- instrumentos musicales (al menos a mi hijo le encanta hacer ruido)
- libros (enriquecen su vocabulario e imaginación)
¿Tienen más ideas? ¡Coméntenlas! ¡FELIZ NAVIDAD!
lunes, 19 de diciembre de 2011
Regalos no sexistas
lunes, 5 de diciembre de 2011
No al odio
Hoy, por un encargo laboral, vi por primera vez el video de Jamey Rodemeyer. Para los que no saben quien es, Jamey era un joven de 14 años que grabó un video para el portal It Gets Better. En su mensaje, Jamey hablaba sobre como la vida de un adolescente gay mejora al llegar a la adultez. Lamentablemente, Jamey nunca sabrá lo que es la adultez, pues decidió suicidarse semanas después de publicar este video.
Después de ver el video de Jamey, vi un video de sus padres en el que narraban como, luego de la muerte de su hijo, dejaron que su hija fuera a una fiesta escolar. Cuando tocaron una canción de Lady Gaga, los amigos de Jamey comenzaron a cantar y a celebrar su vida. Simultáneamente, los abusadores que lo mataron gritaban que era mejor que hubiese muerto. Mis ojos se nublaron de lágrimas, pensando en lo que ninguno de los padres de estos mini Hitlers piensan, ¿y si a mi hijo le pasara algo así? ¿Cómo me sentiría si mi hijo se suicida?
¿Qué les da derecho a otros a humillar a los demás? ¿Cómo los padres permiten esto? ¿Cómo las iglesias se encargan de demonizar a los gay? ¿Saben cómo empieza todo? Con los chistecitos, con el llorar es de nenas, con el maricón y bugarrón, con reírse de personajes como La Buchín sin explicarles primero que burlarse de los demás por raza, religión, género o etnia es incorrecto. El bullying es un crimen de odio, así de simple.
Si no le reforzáramos a nuestros pequeños desde edades tempranas esos prejuicios, no harían chistes gay. No le gritarían maricón a un compañero. No crearían tanta inseguridad y miedo. No llevarían a jóvenes dulces como Jamey Rodemeyer al suicidio. Esos “chamaquitos” que empujaron a Jamey a terminar con su vida enfrentarán cargos criminales. Y, ¿saben qué? ¡Me alegro! Que se enfrenten a la justicia esos pequeños criminales.
Si mi hijo fuera gay, bien. Si es heterosexual, también. Le enseñaré que hay que ser inclusivo y respetar los derechos de todos. Si aún así lo escucho despreciando a las mujeres, burlándose de los gays o de cualquier otra persona le daré un buen bofetón. Hago que se avergüence. Jamás le propiciaré lenguaje no inclusivo. Todos los que usen palabras como maricón, pato y fagot, entre otras frente a él, me va a escuchar.
Siento una pena inmensa por los padres de Jamey. Nada les devolverá a su hijo. Solo podrá consolarles que su hijo dejó un legado y un mensaje poderoso en contra del abuso.
martes, 29 de noviembre de 2011
Hoy, soy adulta
Nadie te dice que convertirse en adulto duele. Que esa transición no ocurre completamente desapercibida. Que siempre hay alguien que te trae a la realidad y que con sus actitudes te muestra que eres un adulto. A mi me ocurrió ayer.
Anoche, bajo los efectos de unos traguillos, me di cuenta de que mi vida había cambiado. Y no porque haya estado sedada los últimos dos años, pero porque veo que la vida de otras personas no ha cambiado. Me explico. La vida de ciertas personas, con la que antes compartía mucho, es la vida que tendría si no tuviera a mi bebé. Y no es que no se me haga obvio que eso estaba en las cartas una vez Santi saliera del canal vaginal, pero cuando esas personas te hablan --y amigos de esas personas hablan de ti sin tan siquiera saber como eres-- como si fueras una vieja aburrida es que mi transición a la adultez me abofetea. Ellos --aunque están cerca de los 30 y han tomado decisiones que deberían llevarlos a cambiar-- me hicieron aterrizar anoche, me obligaron a darme cuenta de como mi vida dio un giro total.
Entre lágrimas, descargué mi frustración con una amiga. Y fue en un auto compacto donde dejé escapar entre sollozos: "Lo que pasa es que ya somos adultas". Ante mi, pasaron los años de fiesta todos los días, de escapadas a comer helado a la medianoche y el sube y baja emocional de relaciones pasajeras e inestables. Simultáneamente --a lo 500 days of summer-- veía mi vida actual. Al fin con un rumbo profesional, con una pareja estable y con un bebé que es el príncipe de mi corazón. Y me di cuenta de que, aunque siempre una parte de mi añorará esos días, soy feliz con la vida que tengo.
Así que hoy, me levanté así, feliz. Abracé a mi compañero de vida, besé a mi hijo con todo el amor que le tengo y le dije adiós a mi vida de adulto joven y hola a una adultez que traerá cosas maravillosas. Claro está, serán más magníficas porque podré compartirlas con las personas que han caminado conmigo esta ruta desde que éramos unas adolescentes cuestionándonos el mundo.
martes, 10 de mayo de 2011
Y nos siguen matando
La semana pasada leí una noticia que me rompió el corazón. Un misógino escaló 8 pisos para llegar al apartamento de su expareja para asesinarla y luego suicidarse. El aspecto más escalofriante de la historia, fue que el pequeño hijo de ambos, de apenas 2 años, quedó pillado bajó el cuerpo sin vida de su madre. Gracias a la valiente gesta de su hermana, quien fue al apartamento donde vivía su tía a contarle lo sucedido, el menor fue rescatado.
No sé a cargo de quién quedarán los niños. Pero espero que esa persona tenga la capacidad de criarlos a ambos con una conciencia de género. Por que, aunque a algunos les parezca ridículo pensar que enseñarle a nuestros hijos las diferencias y equidades que existen entre los géneros podría ayudar a minimizar los casos de violencia doméstica, estoy convencida de que es una de las soluciones. Sin embargo, este despreciable gobierno invalida la carta circular que promovía la educación de género en las escuelas y prefirió lanzar un programa cuyo nombre era más sexista que su intención. Me refiero al fallido ¨Promesa de hombre¨.
Aquí no se trata de ensañarle a un niño a ser afeminado o a una niña a ser masculina. Si no a enfatizar la necesidad de enseñarle a los varones que las mujeres no son propiedad de nadie. Que, aunque una mujer sea la madre de tus hijos, tiene el derecho de decidir que no quiere continuar una relación y rehacer su vida. Es enseñarle a nuestras niñas a detectar las características de un hombre violento y evitar, además de construirles una autoestima saludable para prevenir que caigan en relaciones dependientes.
Todo esto comienza en la casa, en las escuelas, en las iglesias, en fin, en cualquier lugar donde nuestros hijos e nuestras hijas reciban cualquier tipo de educación. Intento poner mi granito de arena con este blog. A pesar de ser un simple foro de expresión, tengo la esperanza de impactar a una madre y a un padre. Si a través de mi deciden darle una educación no sexista a sus hijos o hijas, habré logrado mi cometido.
lunes, 21 de febrero de 2011
Angelina Ballerina
martes, 15 de febrero de 2011
Moda infantil
El sexismo se presenta en las cosas más simples, por ejemplo, la ropa. Aunque un bebé no puede entender lo que dice un babero o una camisa, usar piezas de ropa como ¨Chick Magnet¨o ¨Mommy’s Stud¨ o alguna de esas ridiculeces sólo perpetúan la noción de que los varones son definidos por la intensidad de su sexualidad heterosexual. Como es más que obvio, ese tipo de prenda de vestir está prohibida en mi casa a menos que venga en un kimono rosadito, para darle un toque jocoso. Me gustaría saber si, como dice mi amiga Marie, alguna madre le pondría a su hija un babero o una camisa que dijera ¨Daddy’s Bitch” o “Mommy’s Hoe”.
Otra cuestión es la vestimenta, en particular de la niñas. Es de conocimiento popular que la mejor forma en que una criatura se fortalece es en el suelo, con la ropa más cómoda posible. Por eso me aturden un poco los trajes pomposos que le ponen a algunas niñas para que se vean ¨bien nenas¨. Me parece tontísimo, pues un bebé no sabe nada de qué es lo apropiado para una fémina o un varón. Sólo quieren estar calientitos. Así que, madres que me leen, piensen en el desarrollo físico de sus hijas antes de elegir una pieza de ropa que sea más linda que funcional. Es mejor crear a su hija fuerte desde la infancia que débil y enfermiza por una cuestión de género que ha sido impuesta por la sociedad. Porque, recuerden siempre, las estructuras de género fueron creadas por la sociedad, no son inherentes al sexo biológico.
viernes, 11 de febrero de 2011
9.5 meses
Sé que, desde que nació el bebé he abandonado la gesta de este noble blog. Sin embargo, hoy he decidido sacudirle el polvo y contar un poco de los 9.5 meses de mi bebé.