Sé que, desde que nació el bebé he abandonado la gesta de este noble blog. Sin embargo, hoy he decidido sacudirle el polvo y contar un poco de los 9.5 meses de mi bebé.
El hermoso Santiago es un niño risueño, regordete y apapachable. Lo sé, todas las madres dicen lo mismo. Hasta este momento, casi todas las personas han respetado la regla de juguetes no sexistas, aunque hayan pasado algo de trabajo.
En estos meses he aprendido la importancia del ejemplo en un niño. Sin Santi no viviera en un hogar lleno de amor, su carácter lo reflejaría. Por eso estoy convencida de que darle el ejemplo no sexista en el hogar es la herramienta más importante en la crianza no sexista. Además, la importancia de mostrarle que, en la vida, hay que luchar por nuestros derechos porque nadie nos los regala. Me parece fundamental que entienda y, lo más importante, que respete, las luchas sociales. Que no sea como tantas personas que lo único que hacen es criticar y faltarle el respeto a quienes se sacrifican por la futura educación de nuestros hijos. Y si, me refiero a las personas que se pasan criticando y quitándole valor a la lucha de la UPR. Para mi sería un orgullo si de aquí a 20 años, Santiago se une a un piquete o a una huelga universitaria (si es que el desgraciado gobernador nos deja Universidad). Y si, tenía que sacármelo del sistema.
Nada, creo que esto es un buen warm-up para retomar mi blog. En estos días pensaré en esas cosas que, de una forma u otra, muestran el sexismo desde que se es pequeño. Creo que el ejemplo más vivo es la eterna búsqueda de novios y novias como si ya el niño o la niña fuera consciente de su preferencia sexual. Stay tuned.
Puedes escribir sobre la ropa y los accesorios de bebé, especialmente varones, con términos sexualizados, como "stud", "hunk", "chick magnet"... No ves ropa de nena que diga: "Mommy's little bitch", ni "Daddy says I'm sexy".
ResponderEliminarQué alegría leer esta entrada. Añadiendo a la lista de Marie que me parece fabulosa, puedes referirte a los adjetivos “guapetón, machote” entre otros, así como la dificultad de algunos para encontrar juguetes no sexistas.
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